sábado, 19 de septiembre de 2020

EN SILENCIO

 


Si el silencio mata,
la agonía es grande,
es ver caer la noche,
en silencio,
es angustia desesperante
es buscar un refugio,
amigo,
distante,
es buscar en la alcoba,
un calor que estaba antes,
y tocar un retrato,
con una sonrisa
distante,
es abrazar la almohada,
cerrando los ojos,
trayendo a mi cuerpo,
tus fríos antojos,
es huir con el pensamiento,
a ese espacio tuyo,
dejando entrar a tu fantasma,
que llega,
diciendo mi nombre,
y hace mi angustia,
un reclamo,
un llamado,
un punto vacío,
y quedo dormido,
ingrato amor mío.



AZUMI Y CAROLINA


Unas vocecitas,
frágiles,
pequeñas niñas,
son ángeles,
del cielo,
que ha llegado,
a mi vida,
serenas siempre
siempre caminan,
tus trenzas mellizas,
al compas del viento,
en brincos contentos,
llevan melodiosa alegría
felicidad la mía,
de verles crecer despacio,
entre risas,
y llantos de enojos,
ocurrentes antojos,
las veo niñas mías,
desarmando mi cabello,
pidiendo mis brazos,
ahora entiendo a Dios,
porque me dio alegría,
son mi fuerza,
mi razón,
mi vida,
pequeñas niñas mías,
Asumí y Carolina.



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